viernes, 19 de agosto de 2011

¿Qué nafta debo cargar en mi automóvil?

Un articulo interesante que encontre en el diario nación.

En los motores modernos no puede utilizarse nafta normal, pero las diferencias son más sutiles entre las súper de mayor octanaje

Cuando llegamos al surtidor, todos sabemos que hay tres tipos de nafta: común, súper y, más recientemente, las súper premium. Sabemos también que no debemos poner nafta común en nuestro automóvil y luego, no nos queda claro qué súper utilizar, si la barata o la cara, aunque suponemos que ésta es mejor, porque tiene más cantidad de algo llamado octanos.

¿Qué nafta debemos o podemos utilizar en nuestro automóvil? Dos factores determinantes para definir esto son la relación de compresión del motor y el índice de octanos de la nafta. Hay un tercero, indeseable: la detonación o pistoneo . Los tres están muy ligados.

Conceptos básicos

La detonación es cuando la mezcla de aire y nafta (o parte de ella) se inflama al ser comprimida por el pistón sin que se produzca el salto de chispa de la bujía. Es una explosión fuera de tiempo y es perjudicial, en especial, para la integridad de los pistones.

¿Por qué se produce? Porque al comprimirse la mezcla se genera calor y si la nafta no es capaz de resistirlo se inflama. Esa resistencia de la nafta a autoencenderse está indicada por el índice de octanos. Así, una nafta común, de menos de 95 octanos (por lo general 87), tiene menos resistencia a este fenómeno que una súper de 95.

La relación de compresión, por su parte, es la proporción que existe entre el volumen total del cilindro y el de la cámara de combustión. Para explicarlo fácil es la cantidad de veces que puede comprimirse todo el volumen del cilindro (cilindrada unitaria) cuando el pistón está en su punto más alto de recorrido (punto muerto superior). Entre este que hace de piso y la tapa de cilindros como techo conforman la cámara de combustión. La relación de compresión, por eso, es una proporción; un número sin unidad. En los motores del ciclo Otto actuales (es decir, los nafteros) esa proporción puede ser de 8 a 1 hasta 12 a 1 (competición o especiales), aunque la mayoría ronda entre los 9:1 y 10:1. Por ejemplo, el flamante Mercedes-Benz C350 V6 de 272 CV tiene una relación de compresión de 10,7:1, mientras que un Citroën C3 con motor 1.6 de 110 CV posee una tasa de 9,6:1.

En general, cuanto mayor es esta relación de compresión mayor es la eficiencia térmica del motor (la capacidad de transformar calor en movimiento) y la potencia que se puede alcanzar.

Costo-beneficio

En general, en los motores actuales con tasas de compresión en el orden de los 9:1 a 10:1 en su mayoría, la utilización de nafta súper de 95 octanos está perfectamente dentro de los parámetros establecidos por los fabricantes. Es más, en el manual del usuario del mencionado Mercedes-Benz de última generación, con una relación de 10,7:1, dice: "Efectúe la carga con nafta súper sin plomo de como mínimo 95 octanos (RON, Research Octane Number , en inglés) De forma temporal puede utilizarse nafta normal sin plomo de 91 octanos. Esto puede producir una disminución de la potencia y aumento del consumo y sin conducir a plena aceleración " Incluso, si la calidad de la nafta no es adecuada aconseja el uso de un aditivo.

Queda claro que la nafta normal no puede utilizarse en los propulsores modernos porque las temperaturas y presiones la hacen detonar. En motores más antiguos, con carburador, puede utilizarse, igual que en propulsores de cortadoras de pasto, motosierras y otros de menos de 9:1 de compresión.

La diferencia entre las naftas de 95 y 98 o 100 octanos es más sutil en cuanto al rendimiento de los motores y la percepción del conductor.

También hay cambios en los aditivos que se agregan para evitar la corrosión interna, carbonización y depósitos en los sistemas de admisión e inyección, que alargan los períodos de limpieza de inyectores y otras partes.

Por lo tanto, debe evaluarse el uso de la súper de 95 octanos y otra mayor, porque éstas cuestan unos 20 centavos más por litro.

Mercado

Las naftas premium, en alza desde 2001


Desde 2001 hasta hoy, el crecimiento de la participación en el mercado de las naftas premium (como se denominan las de 98 octanos o más) es muy significativo. Según datos del mercado de combustibles en la Argentina, en 2001 se vendieron 4.180.665 m3 de naftas. De éstos, el 24% correspondió a la nafta normal (o común), el 62% a la súper (95 octanos), y el 15% a las premium. El año último se comercializaron 4.255.318 m3 de naftas, de los que el 11% correspondió a común, el 58% a súper, y el 31% a premium. En el primer trimestre de 2007, continúa la tendencia de crecimiento de las naftas premium en el mercado argentino.

Concretamente, al 31 de marzo de este año, la torta de distribución marcaba el 8% para las ventas de nafta normal, el 57% para las súper, y el 35% para premium. Además, si bien los niveles de venta de combustibles en 2001 son similares a los de 2006 (4.180.665 m3 contra 4.255.318, lo que significa un incremento del 1,79%), en 2001 se vendieron 614.361 m3 de naftas premium, mientras que el año último se comercializaron 1.315.121 m3; es decir, un 114,1 por ciento.

Este dato significativo refleja el valor que los automovilistas le dan al combustible que utilizan en su vehículo, porque la diferencia de precio entre las naftas súper y las premium es de unos 20 centavos aproximadamente (fluctúa según las petroleras, los distribuidores y las regiones del país). En un tanque de 50 litros de capacidad, esto representa una erogación de 10 pesos más si uno carga premium. En esta ecuación juega un factor preponderante el uso que se da al vehículo (los kilómetros que se recorren, tránsito urbano o carretero, etcétera) y el consumo del motor.


fuente:http://www.lanacion.com.ar/931085-que-nafta-debo-cargar-en-mi-automovil