viernes, 11 de octubre de 2013

Qué es el termostato del coche y sus características

El termostato del coche ¿qué es y cuáles son sus características?


El termostato es un elemento fundamental del sistema de refrigeración del motor, pues sin él la temperatura podría elevarse hasta producir un sobrecalentamiento.


El termostato es un elemento muy importante que forma parte del circuito de refrigeración y que se encarga de regular la temperatura en el mismo. Además, su principal función es la de adecuar el suministro de refrigerante que es necesario, mediante una válvula que se abre o cierra en función de la temperatura a la que trabaja el motor.

Por norma, los termostatos suelen estar localizados en un conducto que atraviesa desde motor hasta el radiador, aunque en motores refrigerados por aire y en algunos de los refrigerados por agua, lo que hace realmente es paralizar el aire que reciben las aletas del bloque motor.

Así pues, los termostatos serán distintos en función del tipo de motor para el que se instalen y abrirán o cerrarán el flujo de refrigerante de acuerdo a la temperatura adecuada para el mismo. Por ello, a la hora de sustituir este elemento habrá que tener en cuenta la temperatura de trabajo que viene indicada en la parte exterior de la misma pieza.
termostato del coche

Aparte de controlar la temperatura y de regular el flujo de refrigerante, también tiene influencia sobre el consumo de combustible, pues a temperaturas bajas la inyección de combustible debe ser mayor. De este modo, al igual que incide sobre el consumo de combustible, también aumenta el nivel de emisiones contaminantes.

El funcionamiento del termostato cuando el motor está frío consiste en impedir que el refrigerante circule entre el motor y el radiador, de modo que permita al motor alcanzar en menor tiempo la temperatura adecuada para un óptimo funcionamiento.

Una vez el motor alcanza su temperatura ideal, el termostato empieza a dejar pasar el refrigerante caliente hacia el radiador, donde es nuevamente enfriado. Por lo general están diseñados para que la válvula reguladora empiece a abrirse en torno a los 83 °C, alcanzando su máxima apertura al llegar a los 92 °C.

En la actualidad, podemos encontrar dos tipos distintos de termostatos: los de fuelle y los de cápsula. Explicamos las características de cada uno de ellos a continuación:

Termostatos de fuelle:

Tal y como su nombre indica, este tipo de termostatos están formados por un fuelle con forma circular y realizado en latón. Además contiene en su interior alcohol, pues su volatilidad permite que al entrar en contacto con el refrigerante caliente se produzca la expansión del fuelle, abriendo también la válvula reguladora.

Termostatos de cápsula:

Termostatos de cápsula
Este tipo de termostatos son los que más se utilizan en los actuales vehículos, y su principal componente es una cera que se caracteriza por su alto coeficiente de dilatación. La cera está localizada en el interior de la cápsula, la cual se encuentra en permanente contacto con el refrigerante. Cuando la temperatura del líquido comienza a elevarse, la cera se expande haciendo que la válvula de control se abra para permitir que el refrigerante circule desde el cuerpo de la bomba hasta el radiador.

Además, los termostatos de cápsula disponen de un pequeño orificio de fuga localizado en la parte superior de la carcasa de la válvula reguladora, que evita la formación de burbujas de aire durante el funcionamiento.

Un mal funcionamiento del termostato podría ser la causa de un sobrecalentamiento en el motor y generalmente sucede porque la válvula reguladora no realiza su apertura de manera adecuada.