miércoles, 26 de noviembre de 2014

Cómo detectar averías en el motor de arranque

Si conoces la composición del motor de arranque, es sencillo localizar la avería y solucionarla sin complicación

El motor de arranque se encarga de suministrarle al automóvil la energía necesaria para facilitar su puesta en marcha, por tanto, si el motor de arranque es defectuoso o se encuentra averiado, lo más probable es que ni siquiera consigamos arrancar el vehículo.

En esta misma sección hemos aprendido cómo funciona este elemento y cómo podemos realizar la limpieza o el mantenimiento del mismo. Una vez que reconocemos los síntomas, vamos a analizar a qué posibles averías nos enfrentamos comprobando las distintas partes del motor de arranque.

Antes de comenzar a desmontar este elemento, es conveniente asegurarnos de que la avería no se encuentra en el circuito de alimentación o en la batería, tal como enseñamos en “Qué es el motor de arranque”.

Si vamos a desmontar el motor de arranque para localizar la avería, pese a que cada modelo puede ser diferente dependiendo del tipo de vehículo, debemos conocer a grandes rasgos los elementos comunes que lo componen:


1- Carcasas que hacen de soporte para el relé y permiten fijar el motor de arranque en una caja de cambios.
2- Corona dentada (bendix) que debe engranar con el volante de inercia del motor para transmitir el movimiento. Hasta que no giramos la llave de contacto, no es impulsada hacia delante por el relé para conectar.
3- Rotor del motor eléctrico. Es el elemento que gira y entra en contacto las escobillas.
4- Estrator o parte fija que ha de romper los campos magnéticos haciendo que se mueva el rotor.
5- Plato de escobillas que unen con la corriente eléctrica.
6- Electroimán solenoide.


Para cerciorarnos de que la tensión que se suministra es suficiente, basta con conectar un voltímetro al borne exterior del motor de arranque más próximo al cable grueso (que es el de alimentación). Si el resultado está por debajo de los 12v será necesario revisar los fusibles.

Repetiremos la operación en el borne más próximo al cable fino (el que conecta con la llave de contacto, teniéndola en posición de arranque) y el valor obtenido debe ser similar al anterior (12v) además de generar un “clac” en el relé de activación. Si no fuera así, es posible que el relé se halle en mal estado y haya que desmontarlo para reemplazarlo por uno nuevo.

Si no hay deterioro en el cableado, y la batería está cargada, el punto débil del motor de arranque suelen ser el desgaste de las escobillas a causa del rozamiento al que quedan expuestas, especialmente cuando el automóvil supera los 150.000 km. Si es nuestro caso, bastaría con abrir el motor, comprobar si están deterioradas y sustituirlas por unas nuevas.

Para que el motor de arranque logre activar nuestro automóvil, debe girar como mínimo a 400 rpm, sino le costará mucho arrancar o será imposible hacerlo. Por tanto, si todo lo anterior estaba correcto, puede ser que sencillamente, se haya acumulado suciedad en el rotor hasta atorarlo e impedir su movimiento, por lo que bastaría con abrirlo y limpiarlo cuidadosamente.

Como última posibilidad, si el motor de arranque gira, pero no llega a transmitir movimiento al motor de combustión, es probable que la corona esté desgastada y no encaje con precisión con el volante de inercia.

Generalmente, el proceso de detectar y sustituir el elemento concreto que causa la avería en el motor de arranque resulta tan tedioso que se suele optar por adquirir un motor de arranque completo para cambiarlo por el estropeado. La ventaja de estos elementos es que pueden adquirirse de segunda mano en desguace con todas las garantías y a precios muy razonables.