jueves, 19 de septiembre de 2013

Averías frecuentes del radiador consejos para cambiarlo

Detectar pequeñas averías en el radiador, o síntomas de que éstas vayan a producirse, será determinante para asegurar el buen funcionamiento de todo el sistema de refrigeración del motor.


Lo ideal para que un radiador se mantenga en buen estado es que se encuentre limpio y que no se acumulen excesos de suciedad en el interior, ya que de los contrario podría disminuir su rendimiento y afectar al funcionamiento del motor, puesto que se produciría un aumento de la temperatura que podría ocasionar imperfecciones en la culata.

Para conservar el radiador en buen estado durante más tiempo es posible realizar limpiezas internas, siempre y cuando éstas se realicen con sumo cuidado puesto que de cualquier otra forma podría quedar inservible, lo cual haría imprescindible su sustitución.

Por lo general, las principales averías que suelen aparecer en un radiador tienen que ver con pérdidas de hermeticidad o con fugas de agua localizadas en las juntas. Además estas averías vienen determinadas por diversos factores, los cuales detallamos a continuación:
  • Pérdidas de agua
  • Las rejillas del radiador están obstruidas
  • Existen desperfectos en el radiador producidos por un golpe
  • El termostato está averiado
  • El termocontacto del radiador se ha estropeado
  • El ventilador del radiador no funciona
  • La bomba de agua tiene las aspas rotas
  • El eje de la bomba de agua se ha paralizado
  • Hay problemas de obstrucción en el circuito de agua del motor


¿Qué consejos seguir para evitar el sobrecalentamiento del motor?


Para que un motor no exceda la temperatura máxima, la principal recomendación es controlarla. Para ello, deberemos de fijarnos en si desde el cuadro de mandos se ilumina el testigo luminoso de temperatura o si éste sobrepasa con frecuencia los 70 u 80 grados, pues sería un síntoma de que algo no está funcionando correctamente en el sistema de refrigeración del motor.

Además, durante la época estival son más frecuentes los aumentos de temperatura en el interior del vehículo pues el exceso de calor incrementa irremediablemente los grados a los que trabaja el motor.

Normalmente, los fabricantes ya tienen en cuenta el hecho que acabamos de comentar, por lo que siempre será aconsejable revisar el sistema antes de que empiecen a subir las temperaturas ya que podremos prevenir que debido al deterioro de ciertos elementos se terminen por producir averías mucho más graves y costosas.

Por ello, será importante que además de comprobar periódicamente el nivel del líquido refrigerante, comprobemos también que las rejillas del ventilador estén en buen estado y permitan que el aire circule con normalidad.