miércoles, 11 de septiembre de 2013

Discos de Freno: como funcionan y que cual es mantenimiento recomendable

Los discos de freno son los encargados de crear la fricción necesaria para detener la rotación o el avance de las ruedas.


Los discos de freno son los dispositivos empleados para garantizar la reducción de la velocidad de cada una de las ruedas de nuestro vehículo, hasta llegar a detenerlo. Esto se debe a la fricción que se crea cuando los frenos atrapan el disco al accionar el pedal.

El desgaste de los discos de freno no se produce tempranamente ya que se trata de elementos que han sido fabricados en metal, al contrario de lo que sucede con otros elementos del sistema como las pastillas de freno, fabricadas con un componente de fricción.

Así pues, el deterioro de los discos de freno estará determinado por el uso y el cuidado que se le aplique al conjunto del sistema de frenado. Por ello, será necesario revisar el estado de los discos al menos en cada cambio de pastillas y comprobar así si el desgaste es tal como para sustituirlo por un disco nuevo.

¿Todos los discos de freno son iguales?


Al igual que sucede con casi cualquier otro elemento de un vehículo, en función de cuál sea el tamaño, peso y potencia de este necesitará un tipo u otro de discos de freno. De esta manera, diferenciaremos entre dos tipos distintos de discos de freno: los sólidos y los ventilados. A continuación os mostramos unas fotografías y os explicamos las diferencias de uso que hay entre ellos:

La primera imagen pertenece a un disco sólido, que en general es el que suelen llevar instalados la mayoría de los vehículos. Sin embargo, el uso de discos ventilados (imagen de la derecha) suele ser más común en vehículos que necesiten una mayor evacuación del calor como pueden ser los de mayor cilindrada y potencia.

¿Cuándo sabremos que es necesario cambiar los discos de freno?


Tal y como hemos comentado al inicio del artículo, los discos de freno se degradan en función del uso. Por ello, para comprobar si los discos de freno de nuestro vehículo se encuentran en un estado óptimo que garantice la seguridad y el control total de la frenada, tendremos que fijarnos principalmente en el grosor del disco y en si se perciben deficiencias como fisuras, roturas, rayados o curvaturas.

Así pues, para conocer si es necesario sustituir los discos de freno de nuestro vehículo tendremos que identificar cual es el límite de grosor que el fabricante haya predefinido para ese elemento en concreto. Este límite figurará en la ficha descriptiva del disco y una vez se rebase tendremos que cambiar lo antes posible nuestros desgastados discos por unos nuevos.

En el caso de que nos encontremos con alguna de las anomalías que os hemos comentado antes, lo ideal es conocer a que pueden ser debidas ya que de esta manera podremos eliminar la posibilidad de que el desgaste lo esté produciendo algún otro motivo distinto al uso.

Por lo general, se recomienda siempre respetar el tipo de disco que nuestro automóvil tenga instalado de fábrica y realizar también el cambio de pastillas cuando hayamos decidido sustituir los discos de freno deteriorados por unos nuevos.

¿Cuánto cuesta cambiar los discos de freno? ¿Se pueden sustituir por recambios de segunda mano?


El costo de la sustitución de los discos de freno es algo menos económico que el de las pastillas de freno. No obstante, seguimos estando frente a una tarea de mantenimiento relativamente sencilla y económica.

Los discos de freno se suelen comercializar por parejas. En este caso, la mano de obra suele oscilar entre los 30 y los 90 minutos.

Finalmente, recomendaros que nunca sustituyas los discos de freno por unos de segunda mano. Por lo general en los desguaces no se deben de comercializar este tipo de recambios ya que pertenecen a los sistemas de seguridad del automóvil. Los discos de freno, tal y como hemos comentado antes, tendrán que ser siempre nuevos.