lunes, 4 de agosto de 2014

La movilidad a base de hidrógeno toma fuerza en Japón gracias a las subvenciones

El hidrógeno es la gran apuesta de Japón para reducir la dependencia que tiene su parqué automovilístico del petróleo. El primer paso es subvencionar la instalación de hidrogeneras y después dará grandes ayudas económicas para abaratar la compra de un coche propulsado por un motor alimentado con hidrógeno. 


Subvencionar una nueva forma de movilidad es la única manera que ven los fabricantes para que sea interesante realizar una inversión muy elevada en cambiar el planteamiento de familias, empresas, conductores, gobiernos... Cambiar, de golpe y porrazo, el principal combustible empleado en la movilidad con vehículos es una tarea tremendamente complicada y por ello las subvenciones son necesarias, primero para eliminar paulatinamente la dependencia del petróleo y segundo para favorecer la aparición de combustibles alternativos limpios como el hidrógeno.

En Japón hace años se plantearon el reto de abandonar, en la medida de lo posible, su dependencia energética del petróleo y decidieron apostar por el hidrógeno como fuente de energía. Los gobernantes prometieron la construcciones de 100 estaciones de servicio dedicadas a repostar hidrógeno durante varias legislaturas y las empresas que aceptaron el reto siguen trabajando en ello.



La crisis económica, la incertidumbre por la guerra entre la movilidad empleando energía eléctrica o hidrógeno y la falta de fabricantes que apuesten por esta última manera de movilidad han retrasado terriblemente este proyecto.

JX Nippon Oil & Energy, una petrolera interesada en el hidrógeno, ha vuelto a añadir leña al asunto al afirmar que aunque el proyecto esté retrasándose, sigue adelante. Actualmente ya se encuentran disponibles 5 hidrogeneras situadas en Tokia y Yokohama, para finales de este año la cifra aumentará hasta llegar a 20 y para finales de 2015 existirán 40 hidrogeneras. Hasta 2018 no esperan conseguir las 100 hidrogeneras instaladas en Japón.

"Cada hidrogenera se estima que tenga un coste de más de 3 millones de euros al cambio y el estado subvenciona algo más de 2."

En materia de movilidad, algunos fabricantes japoneses ya han confirmado su firme apuesta por el hidrógeno, abandonando incluso sus planes para crear vehículos eléctricos para Japón. Además, el gobierno ha anunciado que los vehículos movidos por hidrógeno podrían recibir ayudas de hasta 15.000 euros para abaratar estos vehículos y fomentar su compra a partir del próximo año.

En Japón saben una cosa, si no hay donde repostar, de nada sirve que se ayude a comprar vehículos de hidrógeno, por lo que es vital que antes, estén instaladas suficientes hidrogeneras por todo el territorio japonés, y después, llegarán los vehículos. A diferencia de la electricidad, el usuario debe acudir a una hidrogenera para cargar sus vehículos, eso sí, la carga empleará el mismo tiempo que el que usamos para llenar el depósito de gasolina.