miércoles, 29 de julio de 2015

Consejos para el mantenimiento de la culata del motor

La culata es el corazón del motor: mantenerla ajustada, sin deformaciones y limpia es clave para alargar su vida útil

El buen estado de la culata del motor de nuestro vehículo es imprescindible para el correcto funcionamiento del mismo, ya que, actúa como tapa del bloque motor y además sobre ella se asientan válvulas de admisión y escape, conductos de refrigeración, cigüeñal, eje de levas y hasta la precámara de combustión si el vehículo la lleva; de manera que cualquier avería que sufra la culata podría transmitirse al resto de componentes disparando aún más el precio de la reparación.

El costo de sustituir una culata es realmente elevado, no sólo por el valor de la pieza en sí, sino por la cantidad de horas de mano de obra que requiere y los numerosos componentes que deben ser reemplazados cuando ésta resulta perjudicada.

Igualmente, queda expuesta a que un fallo no resuelto en alguno de los elementos que van fijados a ella, si no es reparado a tiempo, acabe dañándola, por tanto, es una de los repuestos que más demanda de desguace tienen. No sólo por ello, sino además por la significativa diferencia de precio que hay en el mercado.


El costo de una culata procedente de desarmadero puede ser hasta un 75% mas barata frente a lo que te costaría invertir en una culata de motor nueva.

Siguiendo unas sencillas pautas, podemos prolongar la vida útil de nuestra culata, y con ella, mantener en óptimo estado nuestro motor. ¿Queres saber cómo?

  • Apretando las tuercas de la culata: A priori puede parecer una obviedad, pero muchos conductores pasan esto por alto y luego vienen las complicaciones. Se debe hacer tras los primeros 2.000 kilómetros, y cada vez que la junta de culata sea sustituida. Los traqueteos, las altas temperaturas y los niveles de presión tan elevados van aflojándolas continuamente. Es conveniente empezar por las tuercas centrales y apretándolas sólo un cuarto de vuelta, luego a derecha e izquierda en las mismas condiciones hasta ajustarla por completo.

  • Comprobando si hay deformaciones: sobrecalentamientos por falta de agua o fallos en la bomba de agua o por un termostato roto pueden deformar la culata, especialmente cuando es de fundición de hierro. Una manera sencilla de saber si está derecha es deslizarla sobre un elemento totalmente plano que esté cubierto de algún pigmento como negro de humo o carbón; así veremos fácilmente si hay estrías o irregularidades en la superficie, en cuyo caso llevaremos a rectificar la culata a un centro de confianza que disponga de la maquinaria adecuada.
Si se animan, es conveniente limpiar la culata periódicamente para asegurarnos de que obtenemos el mejor rendimiento de la misma y garantizar una óptima refrigeración. Aquí os dejamos una pequeña guía por si se atreven:

  1. Limpieza de la culata motor: Para ello, con el motor frío, debemos proceder al desmontaje: retirando en primer lugar la tapa del vaso de expansión para aliviar la presión.
  2. Después, con ayuda del manual del fabricante, desconectamos ordenadamente los tubos de aire, refrigeración y combustible; colectores de admisión y de escape así como el resto de componentes que estén fijados a la misma. Un buen truco es marcar e identificar las conexiones para que no nos confundamos después en el montaje (si se puede sacar una foto no es mala idea).
  3. Luego desatornillamos la sujeción de la culata al bloque motor y procedemos a limpiarla con cuidado para evitar deformarla, rayarla o agrietarla en el proceso. Para ello, encontraremos disolventes adecuados en el mercado que no rayen ni deterioren la culata y nos ayuden a deshacernos de la carbonilla y el óxido que pueda haber en la superficie.
  4. Podemos usar un cepillo metálico o un estropajo duro para limpiar bien los alojamientos de los tornillos y sus cabezas.
  5. Por último volveremos a ajustar la culata y los elementos que se alojan en ella en orden inverso.

Esperamos que estos consejos os ayuden a prevenir o detectar a tiempo problemas en la culata del motor.
Tambien podes ver La culata del motor: que es y para qué sirve