viernes, 13 de noviembre de 2015

Árbol de levas averiado

La falta de lubricación, las holguras y los desgastes son los principales enemigos del árbol de levas de nuestro vehículo


El árbol de levas es el componente más importante del sistema de distribución en un motor de combustión interna. De él dependen los procesos que darán lugar a la obtención de potencia ayudando a transformar la energía que contiene el combustible en trabajo mecánico.

El árbol de levas es el elemento responsable de controlar el accionamiento de las válvulas de escape y admisión por medio de un eje dotado de movimiento rotativo que impulsa las palas o levas y acciona la apertura y el cierre de dichas válvulas mediante un sistema de muelles.

El mayor peligro al que se expone este sistema, como cualquier eje que gire de continuo, es la falta de lubricación, que podría forzar el desgaste de los apoyos y rodamientos. Esto puede deberse a circular con el nivel de aceite por debajo de lo recomendado o por un fallo de la bomba que propulse el aceite con presión insuficiente. Al ser además el último paso del circuito de engrase, queda expuesto a que cualquier cojinete defectuoso impida que el lubricante complete el proceso.



En el libro del fabricante podemos encontrar los valores máximos de desgaste admisibles en los apoyos del árbol de levas ya que si se excede y el árbol se daña o se produce una rotura de sus componentes deberá ser reemplazado por completo, lo que lo hace una de las averías más costosas a las que puede exponerse nuestro vehículo.

Otra de las principales causas de avería en el árbol de levas es que el uso y los continuos giros del sistema acaben por provocar una holgura axial en el alojamiento, situación que podemos solventar colocando una arandela calibrada entre el árbol y los apoyos para que se quede suficientemente ajustado.

Síntomas para detectar averías del árbol de levas y a qué fallo corresponden


Si el vehículo no llega a arrancar, es posible que el árbol de levas esté gripado y deba ser reemplazado. Detectar a tiempo una posible avería en el árbol de levas puede suponer un ahorro económico más que significativo. Para ello es importante saber interpretar las señales que nos muestra nuestro automóvil y tomar las medidas correspondientes:


  • Ruidos de traqueteos: Como hemos comentado más arriba, y siempre que no afecte al rendimiento del motor, esos sonidos pueden estar relacionados con un mal acoplamiento de los engranajes o un desgaste excesivo de casquillos o soportes que estén afectando al juego axial del árbol de levas. Si además afecta a la potencia del vehículo podríamos estar hablando del gripaje de algún apoyo del eje. 



  • Sonidos similares a chirridos estridentes: Suelen ser indicadores de que el árbol de levas está a punto de griparse, por lo que se recomienda comprobar el estado de los apoyos por si alguno estuviera defectuoso. Si además notamos que desciende el rendimiento del motor, es probable que se haya llegado a romper alguna de las levas o que entre ellas haya una holgura o juego excesivo.


Ante cualquiera de los síntomas arriba mencionados os recomendamos acudir lo antes posible a un taller de confianza para solucionar la avería por medio de mecánica preventiva.