martes, 4 de abril de 2017

Consejos de mantenimiento para el caudalímetro del auto

La suciedad y el agua son los peores enemigos a los que tiene que enfrentarse el caudalímetro del vehículo.

En anteriores contenidos sobre el tema, hemos hablado sobre lo sensible que resulta el sensor MAF del caudalímetro y cómo afecta su estado al rendimiento motor, por lo que un buen mantenimiento es clave para evitar reemplazarlo.

Consejos y trucos que nos ayudarán a alargar la vida útil del caudalímetro:

Generalmente, los medidores de flujo de aire, aportan de media una proporción de 14’7 partes de aire por cada parte de carburante, y cualquier modificación de esas cantidades, por ejemplo porque se obstruya, haría que la combustión no se efectuara con la misma eficacia, así que la mantener limpio este componente es algo esencial.

El caudalímetro, como medidor del flujo de aire que aspira el motor, siempre se encuentra tras el filtro de aire, así que es imprescindible mantener este elemento en óptimas condiciones para evitar que la suciedad se acumule y las impurezas acaben por atorar el caudalímetro. Lo ideal es reemplazar el filtro de aire entre los 10.000 y los 15.000 kilómetros, dependiendo del uso que demos al vehículo y el terreno por el que circulemos.




Otra de los motivos por los que pueden almacenarse partículas en el flujómetro es a causa del tipo de conducción que ejerzamos. La baja velocidad y volumen de entrada de aire cuando se circula solamente por ciudad, así como la conducción deportiva en circuito donde apenas se desprenden restos de combustión, acaban por llenar de carbonilla el sensor.

Es importante recordar que el sensor MAF (mass air flow) no debe ser manipulado bajo ningún concepto, puesto que podríamos romperlo al ser una pieza muy frágil y precisa. Si queremos realizar una limpieza del caudalímetro, lo ideal es acudir a un centro especializado o ser extremadamente cautelosos si estamos dispuestos a hacerlo por nuestra cuenta, evitando tocar el conector, realizando una limpieza en seco o usando algún producto específico de los que hay en el mercado para este fin.



Pero la suciedad no es el único peligro al que se enfrenta nuestro caudalímetro. Otro de los peores enemigos de éste es el agua. De hecho, los vehículos que se encuentran en zonas costeras sufren más este tipo de averías a causa de los altos niveles de humedad. Mantenerlo alejado del agua, extremar la precaución cuando el clima es hostil o hay riesgo de inundación del vehículo, mantendrá a salvo el caudalímetro de nuestro automóvil.

Como menos probable, pero a tener en cuenta, los gases de aceite que proceden del cárter y se recuperan en la admisión del automóvil también podrían llegar a dañar el medidor de masa de aire, así que aconsejamos usar siempre aceites que cumplan las exigencias dictadas por el fabricante y realizar el cambio del mismo dentro de los plazos indicados en el manual del vehículo.