jueves, 14 de enero de 2016

3 formas de enfriar un motor sobrecalentado

¿Sabes cómo enfriar un motor sobrecalentado o como continuar conduciendo si se recalienta constantemente? 


Si el sistema de refrigeración del automóvil no funciona adecuadamente, el calor puede terminar fundiendo (destruyendo) el motor. Si notas que el vehículo comienza a sobrecalentarse, puedes realizar los siguientes pasos para evitar que se caliente hasta que puedas reparar el sistema de refrigeración.


Empecemos con el primer método que es:
Que hacer con un motor sobrecalentado

1. Evita entrar en pánico y detente lo más pronto posible. Si bien un motor sobrecalentado es algo grave, no te causará un daño inmediato. Si el indicador de temperatura llega al punto rojo o notas que sale vapor del motor, reduce la velocidad y detente tan pronto como encuentres un lugar seguro. Si notas nubes blancas que salen del motor, no se trata de humo sino de vapor y tienes un poco de tiempo para detenerte. Si no puedes hacerlo de inmediato, deberás hacer lo siguiente:

  • Apaga el aire acondicionado y abre las ventanas. 
  • Activa al máximo la calefacción y los ventiladores para extraer el calor del motor. 
  • Enciende las luces de emergencia y conduce a un ritmo lento y constante hasta que puedas detenerte.

2. Levanta el capó cuando ya no salga vapor. Si el auto no está demasiado caliente, apágalo y levanta el capó lentamente. Si este está sumamente caliente al tacto o si ves vapor saliendo, es recomendable que esperes hasta que se enfríe para poder levantarlo por completo. Abrir el capó ayudará a disipar parte del calor proveniente del motor.
  • Apaga el motor y deja la llave en la posición de "encendido o contacto". Tus luces, tablero de mandos, etc. deben estar encendidos todavía. Esto permitirá que los ventiladores sigan funcionando sin que tu motor lo haga, lo cual ayudará a acelerar el proceso de enfriamiento.
  • Deja que el motor se enfríe por completo antes de tocarlo o de abrir la tapa del radiador. Este proceso de enfriamiento puede tomar entre 30 a 45 minutos, pero impedirá que sufras quemaduras peligrosas.

3. Revisa la manguera superior del radiador. Exprimir la manguera superior puede ayudarte a determinar si tu sistema está bajo presión y, por lo tanto, saber si es seguro quitar el tapón del radiador. Si se siente firme y es difícil de apretar, entonces es probable que el sistema todavía esté bajo presión y no debes quitar el tapón del radiador.
Si la manguera se comprime fácilmente cuando la aprietas, entonces es probable que sea seguro quitar el tapón del radiador.
  • Usa un trapo o una toalla cuando manipules la manguera, ya que puede estar muy caliente.

4. Nunca quites la tapa del radiador mientras el motor está caliente. La presión y el vapor dentro pueden disparar un chorro líquido hacia tu cara. Ten cuidado y deja la tapa del radiador puesta durante el mayor tiempo posible. Si se siente caliente al tacto, déjala ahí.
  • Un motor recalentado puede tener el refrigerante tan caliente como a 127 grados centígrados (260 grados Fahrenheit). Dentro de un sistema cerrado, no hervirá. Sin embargo, una vez expuesto al aire, hará ebullición y puede causar quemaduras graves. Espera hasta que el sistema esté frío (o al menos que no esté tan caliente).

5. Gira el tapón del radiador. Usa una toalla o un trapo grueso para girar el tapón con cuidado. La tapa expondrá el líquido en el interior del radiador o tanque de expansión hacia la atmósfera. Si el tapón del radiador no tiene roscas, tendrás que presionar hacia abajo después de haberlo aflojado con el fin de despejar el bloqueo de seguridad. Esto te permitirá quitar el tapón por completo.
  • Primero debes darle media vuelta al tapón para que escape todo el vapor. Una vez que esto ya haya pasado podrás quitar totalmente la tapa.

6. Revisa el tanque de reserva del refrigerante una vez que el motor se haya enfriado lo suficiente. Por lo general, esto tarda entre 30 a 45 minutos. El tanque de reserva se parece se parece a una jarra de leche de plástico de color blanco y se conecta a la tapa del radiador. Por lo general, hay una marca en el lado que te permitirá saber qué tan lleno debe estar.


7. Revisa el motor en busca de fugas. La causa más común de sobrecalentamiento del motor es una fuga en el sistema de refrigeración. Busca un líquido verde en el motor o debajo del auto, sobre todo si el refrigerante está a un nivel bajo o vacío. No obstante, los sistemas de refrigeración necesitan presión para funcionar, de modo que incluso una fuga pequeña que no haya drenado mucho refrigerante puede causar problemas.
  • Por lo general, el refrigerante tiene un olor dulce y puede aparecer en las mangueras, debajo del auto o alrededor de la tapa del radiador. Fluye más como el agua, a diferencia del petróleo, que tiene una consistencia más espesa.
  • El líquido refrigerante es a menudo verde para los modelos más antiguos, pero el color del refrigerante puede variar dependiendo de la marca y el modelo del auto.

8. Vuelve a llenar el refrigerante después de que el auto se haya enfriado. Si tienes refrigerante, agrega un poco al auto después de que se haya enfriado, generalmente después de 30 a 45 minutos. Abre la tapa del radiador y vierte un poco durante unos 3 a 5 segundos. Si tienes agua, mezcla el refrigerante y el agua en partes similares y agrégalos. La mayoría de los motores están hechos para funcionar con una mezcla equitativa de refrigerante y agua.
  • En caso de emergencia, puedes colocar agua en lugar del refrigerante, aunque no deberás utilizarla durante mucho tiempo.

9. Vuelve a encender el auto después de que se haya enfriado y revisa el indicador de temperatura. ¿Vuelve a subir hasta el punto rojo? En ese caso, vuelve a apagarlo y espera otros 10 a 15 minutos para que se enfríe antes de conducirlo. En caso contrario, sigue conduciendo hasta que veas a un mecánico.


10. Llama a una grúa en caso de que el problema no desaparezca o de que notes mayores inconvenientes. Si hay una fuga en el sistema de refrigeración, gotea aceite o no puedes enfriar el motor, comunícate inmediatamente con una grúa. El sobrecalentamiento del motor puede arruinar completamente un motor, estropeando tu auto si no tienes cuidado.

  • Si tienes la necesidad de conducir el auto, asegúrate de dejar que se enfríe lo más posible antes de encenderlo nuevamente.


Ahora planteemos otro escenario... supongamos que tienes que seguir manejando con el motor sobrecalentado, bueno si no queda otra opción ten en cuenta estos consejos:


1. Ten en cuenta que puedes seguir conduciendo después de que el indicador de temperatura vuelva a disminuir. No obstante, no sigas conduciendo por mucho tiempo si puedes evitarlo. En ocasiones, no tienes más elección que seguir conduciendo hasta que puedas conseguir ayuda.

  • Si el auto no se sobrecalienta nuevamente, quizás solo sufriste un recalentamiento producto de una variedad de factores (aire acondicionado encendido, un día caluroso, un tráfico que te hace detenerte y reanudar la marcha). Sin embargo, necesitas vigilar el indicador de temperatura siempre que sea posible con la finalidad de evitar más problemas.
  • La mayoría de los autos están calibrados para sentir el sobrecalentamiento antes de que el motor sufra un daño grave, lo que te da un poco de tiempo para solucionar el problema. No obstante, esto no significa que debas ignorar los indicadores.

2. Apaga el aire acondicionado. El aire acondicionado utiliza la energía del motor para enfriar el auto y no es bueno que este se someta a una mayor tensión de la que puede manejar. En lugar de usar el aire acondicionado, abre las ventanas para enfriar el interior.


3. Activa la calefacción al máximo. Si bien esto parece contraproducente, los calentadores del auto funcionan al succionar el calor producido por el motor y llevarlo hacia el interior. Por lo tanto, encender al máximo los ventiladores y la calefacción extraerá el aire caliente del motor y enfriará el auto, aunque puede ser un poco incómodo.
  • Gira los conductos de ventilación para que apunten hacia la ventana con la finalidad de evitar que la cabina se caliente demasiado.
  • Como alternativa, puedes establecer el calor en el ajuste "descongelador" para evitar que sople directamente sobre ti.

4. Pon el auto en neutral y activa las revoluciones del motor. Aumenta las revoluciones a 2000 rpm con el auto en neutral. Esto le ayudará al motor y al ventilador a circular el aire con más rapidez, transportando el aire frío y el refrigerante hacia el motor y ayudándote a disipar parte del calor del auto. Si estás en medio de un tráfico que te hace detenerte y reanudar la marcha, esta podría ser una excelente forma de mantener el motor en marcha cuando el auto no pueda hacerlo.


5. Añade agua al radiador si no tienes refrigerante. Si bien no se recomienda para viajes largos, el agua ayudará a mantener el motor frío en una emergencia. Agrega agua fresca (a 25° C) al radiador, pero solo después de que el motor se haya enfriado. El agua fría puede agrietar el motor debido al cambio extremo en la temperatura.


6. Conduce por tramos cortos, apaga el auto y repite el proceso si necesitas seguir desplazándote. Si es absolutamente necesario que conduzcas con un motor sobrecalentado, vigila el indicador de temperatura. Cada vez que se caliente, detente, apaga el auto y espera entre 10 y 20 minutos mientras se enfría. Esto no es bueno para el motor, pero es mejor que intentar conducir y provocar un derretimiento total.


7. Ten en cuenta que probablemente necesitarás ir al mecánico en caso de que tu auto se sobrecaliente de manera crónica. Si tu auto sigue sobrecalentándose, tiene una fuga o no puede encender, necesitas ir al mecánico. Incluso si estos consejos te ayudan a “lidiar” con el sobrecalentamiento cuando se produce, probablemente haya un mayor problema que necesite solucionarse antes de que se produzca un derretimiento más importante.



Ahora veamos de que forma podemos evitar el sobrecalentamiento:

1. Conduce a un ritmo lento y constante en lugar de detenerte y reanudar la marcha en el tráfico. Detenerte y reanudar la marcha ejerce tensión en el motor que puede sobrecalentarlo, sobre todo en autos más antiguos. Afloja el freno y deja que tu auto avance lentamente a sabiendas de que probablemente debas detenerte nuevamente cuando llegues hasta el parachoques del siguiente auto.

  • Acostúmbrate a revistar el indicador de temperatura en las luces rojas y las señales de pare.

2. Abre las ventanas en lugar de usar el aire acondicionado para enfriar el auto. El aire acondicionado utiliza la energía del motor para enfriar el aire en el auto, lo que ejerce tensión adicional en él. Lo primero que debes hacer cuando el motor se sobrecalienta es apagar el aire acondicionado, pero evita usarlo totalmente si tienes miedo de que tu auto pueda sobrecalentarse por alguna razón.
  • Si hace mucho tiempo que no realizas una inspección, si encuentras una fuga en el radiador, si tienes problemas con el aire acondicionado o si no te queda mucho refrigerante, evita utilizar el aire acondicionado por completo.

3. Cambia el aceite de tu auto con regularidad y haz que revisen el ventilador de forma simultánea. El aceite viejo puede producir un sobrecalentamiento, sobre todo en combinación con una baja cantidad de refrigerante u otros problemas. Cada vez que le cambies el aceite a tu auto pídele al mecánico que también revise el ventilador. Detectar un problema ahora puede ahorrarte una reparación costosa en el futuro.
  • Después de apagar el auto, deberás oír al ventilador zumbando, pues continúa funcionando para enfriar el vehículo. Esto en caso de que el ventilador sea eléctrico. También deberás verificar que el mismo funcione adecuadamente inspeccionando periódicamente el interruptor, ya que si este falla al calentarse el motor el ventilador no funcionará y causará que el motor se sobrecaliente.
  • Si el ventilador es mecánico (accionado por una polea del motor), al apagar el motor debe dejar de girar inmediatamente, de lo contrario es indicio de una falla en el embrague del mismo y puede causar que el auto se sobrecaliente. También debes verificar que no le falten aspas a la hélice ni que estas estén flojas ni deterioradas.

4. Rellena el refrigerante al inicio del verano. Revisa la reserva de refrigerante y asegúrate de que los niveles sigan correspondiendo a las marcas ubicadas a los lados. Si están un poco bajos, mezcla agua y refrigerante en partes iguales, y añádelos hasta llegar al nivel recomendado. Esto es particularmente importante si vives en áreas calurosas.
  • Cuando revises el refrigerante, tómate entre 2 a 3 minutos para buscar alguna fuga. Por lo general, el refrigerante es de color verde y tiene un olor dulce. Revisa debajo del auto, alrededor del motor y sobre las mangueras o las partes del radiador que puedas ver.

5. Guarda un kit de emergencia en tu auto en caso de que se presente algún problema de sobrecalentamiento. No querrás quedarte varado a la mitad de la nada con un motor inservible. Un simple kit de preparación te ayudará a mantenerte a ti y al motor seguros, sobre todo si necesitas seguir conduciendo para llegar a un mecánico. Deberás empacar lo siguiente:
  1. Refrigerante adicional.
  2. Aproximadamente 4 litros (1 galón) de agua.
  3. Un kit de herramientas.
  4. Una linterna.
  5. Comida no perecible.
  6. Una manta.
  7. Una hoja de afeitar recta.
  8. Cinta adhesiva.
  9. Destornilladores de cabeza plana.



Consejos: Aún puedes conducir mientras el motor está caliente si estás atrapado en una zona desconocida o si el camino está oscuro. Conduce tu vehículo con lentitud hasta que llegue al punto rojo y luego detente para apagar el motor hasta que se enfríe lo suficiente como para encenderlo nuevamente. Esto deberá funcionar para poder llegar hasta una ubicación segura en los casos donde solo vayas a desplazarte por una distancia corta.


Advertencias: 
Abrir la tapa del radiador mientras sigue caliente podría ser peligroso para ti, pues se encuentra bajo presión.

No acerques la cara cuando gires la tapa del radiador. Podría salpicarte vapor extremadamente caliente y causarte graves quemaduras.

¡Ni se te ocurra mojar la culata del motor a cubetadas de agua! El choque térmico podría hacer que la culata se agriete y se parta en dos. Además, puede causar que las bujías hagan cortocircuito y provocar un incendio al entrar en contacto con el combustible y el aceite que pueden derramarse.