viernes, 5 de diciembre de 2014

Motores eléctricos ¿cómo funcionan?

Los vehículos con motor eléctrico son anteriores a los de motor de combustión interna. Hoy en día podemos considerarlos pasado y futuro del automóvil.

Los vehículos eléctricos son anteriores a los motores a cuatro tiempos de combustión interna. Entre 1832 y 1832 Robert Anderson desarrolló el primer automóvil eléctrico puro, y pese a que la historia los dejó olvidados han vuelto para quedarse y formar parte del futuro gracias a su eficiencia; convierten el 90% de la energía que consumen en movimiento y ésta es limpia y respetuosa con el medio ambiente.

El motor eléctrico es, un dispositivo capaz de transformar la energía eléctrica en energía mecánica por medio de los campos magnéticos que genera, sin necesidad de explosiones ni combustiones propias de los motores gasolina y diésel respectivamente.

Cuando hablamos de vehículos eléctricos puros, solemos referirnos a BEV, o vehículos eléctricos de batería, si bien en el mercado podemos encontrar opciones como los FCEV de pila de combustible que van combinados con hidrógeno, así como los HEV y PHEV conocidos como híbridos y enchufables, respectivamente, que alternan un motor eléctrico de imán permanente con uno de combustión interna (a gasolina principalmente).



¿Cómo funciona un vehículo con motor eléctrico?



Para entender su funcionamiento es preciso conocer qué elementos conforman un vehículo eléctrico. A nivel mecánico, es mucho más sencillo ya que tiene menos componentes. Las partes principales son:

1- Motor: Básicamente, un estator y un rotor ensamblados en una máquina eléctrica. Algunos vehículos cuentan con varios motores, incluso los hay con inversores; capaces de recuperar la energía invertida.

2- Puerto de carga: Es la toma por donde se recibe la electricidad desde el exterior, desde donde “enchufar” el vehículo. Algunos modelos cuentan con un puerto adicional para carga rápida.

3- Transformadores: Son los encargados de transformar la electricidad de cargas rápidas o tomas caseras en valores válidos para el sistema de recarga, rellenando la batería y refrigerando el sistema.

4- Baterías: Creo que no necesita definición. Es el equivalente al tanque de combustible de un vehículo convencional. Determinados automóviles llevan además una batería auxiliar para sistemas de bajo consumo.

5- Controladores: Su labor es comprobar la eficiencia y seguridad del sistema administrando la cantidad de energía que recibe el motor.

Cuando presionamos el pedal del acelerador, se activan los potenciómetros que indicarán al controlador la cantidad de energía que debe dejar pasar de la batería al motor, de forma que el consumo vendrá dado por la velocidad a la que circulemos.

Ventajas y desventajas de la motorización eléctrica 


La mayoría de las desventajas y dudas que surgen alrededor de la idea de compra de un vehículo eléctrico son a causa de las baterías, ya que éstas siguen siendo pesadas y costosas, encareciendo aún más el precio total de un automóvil ya de por sí más caro.

Además cuentan con una autonomía limitada y si bien la red de sistemas de recarga no para de crecer hoy en día sigue siendo insuficiente desde el punto de vista de numerosos usuarios.

El en lado a favor de los motores eléctricos podemos destacar que son más pequeños, ligeros y su montaje es bastante más sencillo que el de los motores tradicionales. Aunque sin duda alguna, si vamos a hablar de sus ventajas, lo que hace destacar a un coche eléctrico son sus altos niveles de rendimiento y eficiencia energética.

Su fuerza motor es constante, propocionando buen equilibrio y una mejor estabilidad en las curvas si llevamos un vehículo deportivo. Además ofrece una buena potencia a altas y bajas revoluciones, y es capaz de generar su propia electricidad gracias a opciones tan interesantes como los frenos regenerativos que recargan la batería cuando son accionados.

Respecto a los niveles de contaminación, es el motor más limpio del mercado; sin contaminación atmosférica ni acústica, evitando la explotación de materias primas limitadas como el petróleo y con un coste por consumo muy inferior al de los carburantes fósiles.

Si hablamos de su vida útil, un vehículo eléctrico desarrollará el doble de kilómetros que uno tradicional antes de convertirse en un VFU.